domingo, 19 de febrero de 2012

¿Quien sería?

Mientras la luz se iba apagando
en un lugar lúgubre me encontraba
por todo lo que había sucedido
en mi habitacion me refugiaba
y así la historia comenzaba...


Era por la mañana, acababa de despertarme y ya podía oír los gritos de mi madre, por haber llegado mi hermano demasiado temprano del día de hoy. Me levanté con un gran esfuerzo y me dispuse a ir a la cocina para desayunar, pero sentía que algo no iba a ir bien, de todas formas fui a desayunar y luego me prepararía para ir al partido de mi hermana (sí,  ella juega al fútbol).
Una vez vestida, alguien llamó a la puerta, cuando fui a ver quién era, mi madre ya había abierto, no le conocía, era un hombre  alto no muy mayor pero si cercano a los 40, con un abrigo negro que le cubría todo el cuerpo y llevaba puesta la capucha, de tal forma que le cubría media cara y la sombra proyectada por la capucha sobre su cara hacía que no fuera fácil apreciar los rasgos visibles de su rostro; reconocí en seguida la expresión de asombro que se había retratado en el rostro de mi madre, pero en seguida reaccionó dando un paso hacia afuera y cerrando tras ella la puerta muy despacio.
Después de media hora mi madre volvió a entrar en la casa su expresion había cambiado y ya no se la notaba asombrada su sembrante estaba más tranquilo y nos hizo correr hacia el coche ya que llegabamos tarde al partido que iba a disputar mi hermana.

domingo, 5 de febrero de 2012

Deciosiones

¿Quien es la persona que nos dice los caminos que seguir en la vida conociendo lo que está bien o mal? todos conocemos lo que esta bien y lo que esta mal pero por alguna razon en ocasiones no tomamos la decisión adecuada y nos equivocamos aunque conozcamos el camino correcto y sepamos que nos estamos equivocando, sin darnos cuanta que entre el blanco y el negro hay una escala muy extensa de grises.
En ocasiones te encuentras en situaciones que sin saber porque estas ahí, pero es preciso tomar decisiones y normalmente esos problemas vienen y te cambian la vida. Muchas veces relacionados con tus amigos o familia, por eso precisamente nos afecta y nos encontramos sin fuerzas como para dedicarle una sonrisa a la vida. La pregunta en todos eso casos es siempre la misma: ¿porqué estoy aquí ?¿ que hago ahora? Estas decisiones son las más importantes a las que nos podemos enfrentar, ya que nos tenemos que tomar esa decisión que en algunas ocasiones puede ser dura ya que puede afectar a una relación muy estrecha y esa decisión lo cambien todo por no se la más esperada por la otra persona.



 Mas existe otra posibilidad que la hemos tomado todos alguna vez, dado al miedo de poder equivocarnos en nuestra elección, es la de no tomar la que creemos nosotros y tomar la que esperaba la otra persona para que nuestra relación no se sieta afectada, simplemente por no perder esa relación o por pensar que se puede perder.

Esos son los riesgos que corremos durante toda nuestra vida, pero debemos elegir  caminos de los cuales algunas veces cometeremos errores y otras veces no pero de todos ellos aprendemos para poder mejorar y de esa manera ser mejores personas.

jueves, 26 de enero de 2012

Misericordia

Tras leer una de las grandes novelas; decidimos ir a visitar los lugares en los que el autor se basaba para narrar la historia, y poder tener una ligera idea de la ciudad de aquella época y así poder recrearla en nuestra imaginación.  La primera de nuestras paradas  se localizaba en la calle de Atocha, en la iglesia de San Sebastián;  en este lugar comienza la historia, en la que Nina se ve obligada a pedir limosna para mantener a Doña Paca. Luego, vuelve a ser mencionada ya que es donde residía Moreno Trujillo. La iglesia (que tuvo que ser restaurada) consistía en tres puertas, y en una de ellas se puede apreciar  una escultura de San Sebastián (fue un soldado romano) al otro lado una torre, que daba a la puerta por la que entraba el señorío (norte) y en la última puerta se colocaban los pobres para pedir limosna.
Bajando hacia los barrios bajos, nos encontramos con la calle de la cabeza que era el lugar donde vivía Obdulia , hija de doña Paca; este personaje se caracteriza, debido a que no acepta la realidad tal  como la presenta Benito Pérez Galdós.
A continuación, nos situamos en la calle del Olmo, aquí fue la primera vivienda donde se hospedaron la familia Zapata, tras la muerte de su marido y  tras caer en la ruina total, ya que los Zapata era una familia de derrochadores y no tenían dinero para sobrevivir.
Bajando aún más a los barrios bajos, contemplamos el domicilio de Antonio Zapata y Juliana localizado en la calle de San Carlos (plaza de lava pies ) ; Antonio en la novela se le presenta como un personaje que evoluciona: primero es un juerguista  que robaba para ir de fiesta, pero más tarde, al conocer a la mangoneadora de Juliana, se ve cómo evoluciona hasta convertirse en un personaje responsable.
En la plaza de Tirso de Molina(plaza del progreso), lugar de encuentros de Nina y Almudena.
En la calle del Duque de Alba y la calle de San Millán estaba prohibido pedir limosna, pero Nina (haciéndose la ciega) y Almudena, estaban tan desesperados que se lo pasaban por alto.
También estuvimos en la calle de la Encomienda, donde se Nina y Almudena se reúnen en una cafetería para hablar de cómo hacerse ricos mediante la magia.
    
Pero no nos olvidamos de pasar por la calle de la Ruda (calle especializada en alimentación) donde Nina va a comprar fiado para Doña Paca y esta es la causa de que Nina tenga tantas deudas.
Pasamos por la calle de Mediodía Grande, lugar donde se localizaba la vivienda de Frasquito, un hombre orgulloso, patético, imaginativo… A demás de pasar por la calle de Mediodía Chica donde se desmayo.
Mediodía Grande.
Mediodía Chica.
Otra iglesia fue la iglesia de San Andrés, donde trabajaba Romualdo y otro de los sitios en donde pedían Nina y Almudena.
Calle de San Justo (calle Sacramento) donde la policía atrapa a Nina.
En la casa Botín, restaurante y casa (1725) donde los Zapata piden su comida tras recuperar su riqueza.
Calle Imperial, donde vivía Doña Paca (viuda) y Nina.




domingo, 22 de enero de 2012

Las personas en tu vida

La vida es, como una historia, donde tienes un papel en blanco y una pluma para escribirla; cuando empiezas, necesitas a unos personajes (tus amigos o tu familia) en donde apoyarte, como en toda buena historia, surgirá un problema en el que  habrá una persona que intentará que no puedas salir del pozo en el que te encuentres metida. Pero una vez más, estarán esos singulares personajes para ayudarte a salir de donde te encuentres, y aconsejarte para que sigas por el buen camino. Esos personajes que aparentemente no tienen ninguna importancia, son la base junto a la familia, de su comportamiento y sus reacciones, en diversos momentos en los que la protagonista necesita tomar una decisión drástica,  para saber cómo continuará posteriormente la historia, también le dan la explicación de por donde se mueve. Pero estos personajes segundarios no siempre son los mismos, ya que en la historia de nuestras vidas  se conocen a nuevas personas, desechando a otras (las menos importantes y que no te pueden aportar nada favorable). Pero como el autor bien sabe, hay personajes de los que no se puede prescindir; aquellos personajes son los más difíciles de ver, debido a que no destacan en la historia, pero siempre están presentes en los momentos decisivos.



En la historia de mi vida tuve muchos personajes, pero los más importantes continúan con migo y soy muy afortunada gracias a ello, porque aunque en ocasiones,  la tinta del  bolígrafo se corra y no me deje ver,  siempre están ahí para ayudarme a continuar.
Una noche se derramó un personaje sobre un escrito,  emborronando  toda mi historia. Fueron momentos difíciles, y para no acabar con mi frustración,  por ver todo emborronado,  me encontré con otro personaje que aparentemente no encajaba. Tras un tiempo entendí, el porqué el azar hizo que en ese momento preciso  chocara con ese personaje, que actualmente es más que una amiga, es como una hermana con la que comparto muchos momentos y vivencias.  Espero que aquel azar que un día nos unió  no nos guie por caminos distintos.