Esa típica fiesta americana que se ha ido implantando en España y que hemos acogido con muy buen agrado. Así fue como empezó mi noche de Haloween, quedamos a las ocho para pintarnos e irnos de cena todo el grupo, pero hasta entonces yo empecé mi camino de Halloween particular.
Empecé la tarde quedando con una amiga para pintarnos y vestirnos, con lo que, cogí todas mis pinturas y fui a la casa de mi amiga, allí empezamos con ella. Ella se ausentó un momento, fue a recoger una especie de polvos verdes que me dio para que los mezclara con agua y se los pusiera en la cara, el efecto era total, quedo como una verdadera bruja, la cardé el pelo y la puse una especie de sallón con joroba, abrí mi "kit" de maquillaje y saqué un pequeño bote lleno de líquido que imitaba a la sangre para hacer que goteaba de la nariz a la boca y por último le puse los labios azules, imitaba a un espantosa bruja.
Ahora tocaba mi turno, yo iba ha disfrazarme de diablesa, con lo cual empecé por pintarme los ojos de color negro y unos labio rojo pasión, ya iba cogiendo un buen efecto, seguidamente arregle mi pelo alisandolo y sujetándolo hacia atrás con una diadema con cuernos rojos a juego con mi vestido, que para describirlo brevemente era un vestido ajustado rojo y negro (era un vestido de mi hermana pequeña, con lo que si que era ajustado) y llevaba unas alas negras detrás. Bueno ya estábamos preparadas para empezar a pedir nuestro "truco o trato" por las casas, junto con muchisíma mas gente que nos fuimos uniendo al bajar a la calle, todos íbamos difrazados, unos de zombies, vampiro, payasos, etc.. pero no había nadie sin disfraz, empezamos a subir a las casas y por lo que se ve la gente o bien es muy golosa y siempre tienen chuches en casa, ó están concienciado con esta fiesta, ya que conseguimos llenar bolsas, y bolsas de chuches.
Llegaba la hora de la cena y nos teníamos que ir, empezamos recogiendo a una amiga que venía en el metro, como no venía disfrazada, tuvimos que improvisar algo rápido, con lo que cogimos unas bolsas de basura y las rajamos colocándoselas de camiseta y falda, como tenía un pelo abundante y muy rizado solo nos hizo falta peinárselo un poco para dar efecto de loca, le pintamos la cara de blanco y los labios de rojo, otra más que estaba preparada para nuestra cena de Halloween. Recogimos el resto de personas con las que habíamos quedado y nos dirigimos al sitio donde habíamos quedado para cenar con más gente.
Por fin llegamos a la cena (tarde como siempre), el resto de amigos ya habían cogido la mesa e iban también muy bien disfrazados. Cuando entramos, el lugar estaba ambientado en la fiesta de Halloween. Empezamos a pedir nuestra cena y entre tanto Mario contaba algunas de sus anécdotas más divertidas, que nos hacia reír a todos, en ese momento nos empezaron a servir la cena y un grupo de chinos que se encontraban situados en la mesa de al lado, nos empezaron ha hacer fotos, parecía que estábamos de pasarela, después cenamos con una cena muy bien amenizada, ya que todos contábamos cosas divertidas y estuvimos riéndonos durante toda la cena, después, nos fuimos dirección a casa (ya que tenemos hora de queda) disfrutando un poco de esta noche, ya que había mucha gente por la calle disfrazada, y nos fuimos haciendo fotos, y así concluyó nuestra noche de Halloween.